Risto Mejide inauguró un programa más de entretenimiento-aburrimiento, donde nos defraudó como a él sus triunfitos en su momento que lo encumbraron a estrella mediática independiente e incorruptible.
Pero hemos descubierto que lo suyo no es estar a pecho descubierto delante de una cámara. Parafraseándole, se le notaba más nervioso que un adolescente en su primer polvo.
La mano introducida hasta el codo en el bolsillo del jean y las enormes gafas de sol antitímidos, parte fundamental de su coraza, apenas podían ocultar los movimientos nerviosos de sus cejas intentando resultar expresivos y/o convincentes.
Del contenido para que hablar. Más de lo mismo, sin un ápice de originalidad.
Será verdad que con el tiempo la creatividad, si la hubiere, mengua.
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3 comentarios:
Tio estoy completamente de acuerdo con tus comentarios sagaces. creo q este se creyó un crac antes de tiempo.
NO estoy de acuerdo:
Su programa es de comeedia y no de aburrimiento, el se critica a si mismo, asi que no se cree perfecto, vale que a veces se pasa un poco, pero es su programa y hay que respetarlo
lo he pensado mucho, si...
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